<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705</id><updated>2011-11-02T19:43:30.984+01:00</updated><category term='Novela'/><category term='Poesía'/><category term='Cuento'/><category term='Narración'/><title type='text'>Miratges</title><subtitle type='html'>Un espejo donde la palabra es femenina.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>10</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705.post-7905368714768108529</id><published>2011-10-26T07:47:00.000+02:00</published><updated>2011-10-26T07:47:00.112+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Los espacios breves</title><content type='html'>La idea de salir de casa, y enfrentarse a los pensamientos de otros seres humanos, la hacía sentirse muy cobarde. A veces, lo pensaba detenidamente, intentando ver en su "Don" ese lado positivo que algunos veían. Casi nunca lo lograba...&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Leer la mente de los demás no era más que una maldición, que le daba de comer todos los días -pero una maldición al fin y al cabo- y le permitía tener una vida tranquila y aislada en los 150 metros de local que compró hace algunos años y habilitó como vivienda-loft, libre de estancias y espacios reducidos. El mero hecho de pensarse encerrada en pequeños habitáculos comunicados entre si por puertas, era como todas esas veces que se había quedado atrapada en la mente de algún psicópata. Sin salida, a expensas de las maquinaciones de esos enfermos. Todo era tan macabro, tan siniestro... que ya no encontraba un solo ápice de cordura en nadie. Estaba cansada de las miradas grises, de los rostros inexpresivos, de los gestos fingidos y a veces exagerados. Tenía la certeza de no conocer a un solo ser humano natural, espontáneo, sin reveses ni dobles fondos. Por ese motivo cada día al salir de la oficina, en la comisaria donde trabajaba, jamás se detenía en ningún lugar, necesitaba llegar a casa cuanto antes, para estar a salvo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El único espacio breve, en el que solía pasar mucho tiempo, era la pequeña cornisa de la ventana que había junto a su cama. Todas las noches se sentaba en ella, dejando que sus pies colgasen hacia el vacío, cerraba los ojos e intentaba escuchar tan solo el susurro del viento. A veces, lo lograba...&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;©Yolanda Gutiérrez Martos 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6976985462528337705-7905368714768108529?l=terrapromesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/7905368714768108529/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6976985462528337705&amp;postID=7905368714768108529' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/7905368714768108529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/7905368714768108529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/2011/10/los-espacios-breves.html' title='Los espacios breves'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705.post-5467330362710230294</id><published>2011-10-25T08:32:00.001+02:00</published><updated>2011-10-25T08:32:38.533+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>La habitación de las soledades</title><content type='html'>Llevaba varias horas sentada en aquella silla de su habitación, había desgranado uno a uno, todos los comprimidos de las tabletas contenidas en las dos cajas de color blanco y verde, que el día anterior había comprado en la farmacia. Luego, los había colocado amontonados sobre la mesa. Los miraba, y después apartaba la mirada para dejarla perdida entre los dibujos de las baldosas del suelo de granito. Pensó en todos aquellos hombres que frecuentaban su habitación, en las historias que cada uno traía consigo. Historias de hombres que amaban a sus mujeres y que no se sentían amados por ellas, historias de hombres que no amaban a sus mujeres. Otras, eran historias de hombres que amaban a más de una mujer, e incluso, historias de hombres que amaban a otro hombre y luchaban contra sí mismos, intentando amar a una mujer. También estaban aquellas historias, de hombres que no amaban a nadie y sólo acudían a ella por su verdadero servicio: una hora de sexo sin charlas, a cambio de 80 euros. Luego, había alguna que otra historia de mujeres que amaban a otra mujer en secreto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Aquella habitación había conocido historias de tantas soledades, que se había convertido en el refugio de la soledad más absoluta. El nexo que la unía a ella con todas aquellas historias, era su propia soledad, la de un cuerpo malgastado y -muchas veces- maltratado, que acostumbraba a soldar su corazón, cada vez que se hacía añicos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Echó una última mirada al montón de comprimidos que aguardaban sobre la mesa, tomó un puñado, y los fue ingiriendo uno a uno, igual que los había desgranado de sus tabletas de plástico. Este era su primer viaje programado, el que le permitiría abandonar la habitación de las soledades, sin miedo a los devastadores miedos de otros seres humanos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;©Yolanda Gutiérrez Martos 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6976985462528337705-5467330362710230294?l=terrapromesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/5467330362710230294/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6976985462528337705&amp;postID=5467330362710230294' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/5467330362710230294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/5467330362710230294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/2011/10/la-habitacion-de-las-soledades.html' title='La habitación de las soledades'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705.post-318058753645468699</id><published>2011-04-19T15:20:00.004+02:00</published><updated>2011-04-27T11:24:42.507+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>El faro de Alejandría</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;No fue una tarde, ni una primavera, no fue luz envolviendo el contorno de mi mano, ni el adiós dibujado en su mirada…&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL FARO DE ALEJANDRÍA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había decidido empezar una vida nueva, con un nuevo nombre y un aspecto diferente. Diseccionó cada una de las mujeres de las que estaba hecha, las que había ido adoptando en su corto, pero intenso caminar, y extrajo, a su juicio, lo mejor de ellas, entonces, mezcló todos esos componentes y dio lugar a la mujer que sería desde ese momento en adelante. Se otorgó a sí misma un nuevo nombre, escogido, tal vez al azar, de entre todos los nombres de la mitología egipcia: Isis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recogió unas cuantas cosas que le pertenecían, las introdujo en un par de pequeñas cajas de cartón. Desechó unas -otras ya las había regalado previamente- y viajó ligera en un viaje sin fecha de retorno. Condujo más de mil kilómetros, sin un rumbo trazado. Sólo se detuvo bajo la corta escalinata de un faro que permanecía encendido alertando a los marineros del peligro de los arrecifes. Se sentó durante varias horas, al pie del faro, sobre uno de sus anchos peldaños, y esperó a que aquel lugar le hablara. Y algo debió contarle aquel faro, por que se levanto, y con paso firme y decidido, se introdujo de nuevo en su coche negro, condujo hasta el pueblo más próximo al faro, se adentró entre sus estrechas callejuelas y se detuvo a las puertas de uno de esos bares de partidas de cartas y dominó, se dirigió al hombre que había tras la barra y le preguntó, dónde podía quedarse a vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se instaló en la diminuta habitación. Sentada en el escritorio de madera, miró a través de los cristales cómo las olas se mecían frente a ella a escasos metros de la ventana, luego, sacó de su bolso de mano una pluma y un cuaderno de notas, y escribió: “Aquí comienzo yo. Esta es mi historia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Dedicado a Isis, y a todas las mujeres que como ella, decidieron un día escribir su propia historia.&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6976985462528337705-318058753645468699?l=terrapromesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/318058753645468699/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6976985462528337705&amp;postID=318058753645468699' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/318058753645468699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/318058753645468699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/2011/04/el-faro-de-alejandria.html' title='El faro de Alejandría'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705.post-6390422557701721872</id><published>2011-02-21T12:26:00.003+01:00</published><updated>2011-02-21T15:15:19.636+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>AURORA Y EL ÁGUILA DE EDOX</title><content type='html'>&lt;b&gt;Fragmento del 1er. capítulo&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;AURORA Y EL ÁGUILA DE EDOX&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aurora nunca aprendió a leer ni a escribir, pero era una auténtica experta en el conocimiento de varias lenguas, además del lenguaje de los gestos. Era una habilidad que poseía desde niña. Desconocía el origen de semejante Don, así como su propio origen. No tenía a nadie a quien preguntar por su procedencia. Estaba sola, sus padres adoptivos habían fallecido cuando ella era muy pequeña, sólo recordaba haber sobrevivido gracias al cobijo y la caridad de un viejo monje que vivía desterrado en la aldea donde ella había crecido. Pero Aurora sentía que no pertenecía a ningún lugar, ni siquiera tenía recuerdos de su procedencia. Quizás por ese motivo se sentía diferente, y quizás también, por que los habitantes de la pequeña aldea decían que era hija de una bruja, y que por esa razón ella podía hacer cosas que nadie más podía hacer. Era una chica extraña, ni siquiera tenía amigos, tan sólo al viejo monje de la aldea, y también, a su águila de Edox, que se había convertido en su guardián protector y su guía, al morir el viejo monje. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana siguiente a la muerte del monje, despertó sobresaltada, al intuir en la alcoba una presencia, al abrir los ojos vio como ante ella, desde el gran armazón de madera, al pie de su cama, se hallaba, erguido y majestuoso, el Águila de Edox. Su plumaje era de un extraño color grisáceo y las últimas plumas de los extremos de sus alas, eran de un impoluto color blanco, aurora pensó que había visto muchas veces águilas de mayor tamaño, pero nunca ninguno dentro de su alcoba. El ave la miraba fijamente, con cierto gesto de ternura. Parecía como si hubiese estado allí toda la noche, velando su sueño tras haberse quedado sola. Aquel día cumplió dieciséis años, y desde entonces su águila de Edox no se había separado de ella jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;©Yolanda Gutiérrez Martos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6976985462528337705-6390422557701721872?l=terrapromesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/6390422557701721872/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6976985462528337705&amp;postID=6390422557701721872' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/6390422557701721872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/6390422557701721872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/2011/02/aurora-y-el-aguila-de-edox.html' title='AURORA Y EL ÁGUILA DE EDOX'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705.post-1377943490879169573</id><published>2010-10-01T10:11:00.000+02:00</published><updated>2010-10-01T10:11:23.731+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Novela'/><title type='text'>Algo más</title><content type='html'>Pasada la medianoche decidió volver a casa, se sentó en uno de los peldaños del porche de la entrada. Durante un rato observó las llaves y el curioso orden que tenían dentro del llavero –de mayor a menor, o viceversa- Parecían estar colocadas de forma minuciosa, y sin embrago, él mismo las había colocado al azar cuándo tuvo que mudarse a la casa de la playa. Irene lo había desterrado allí, tras enterarse que se había estado “tirando” a su amiga Laura. Él siempre lo negó, pero nunca logró convencer a su mujer, ni a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso de divorcio estaba siendo largo y tedioso, Irene, no solamente no quería la custodia compartida sino que pretendía obtener la patria potestad de los niños. Aun para ella, una abogada matrimonialista, especializada en divorcios difíciles –y en joder al oponente de su cliente- estaba siendo una tarea ardua. Quim podía ser el más infiel de los hombres, pero en el fondo, quien lo conocía sabía que era un buen tipo. Incluso Irene, lo tenía claro, tal vez por esa razón ella decidió contratarme. Todavía me parece oír sus palabras el día que firmamos el acuerdo privado: “Ese cabrón me las va a pagar”. En seguida, en mi cabeza se formó una idea de cómo era Quim, y pensé que el día que lo conociese tan sólo me parecería un perfecto idiota incapaz de reconocer a una arpía. Aunque bien pensado, seguramente debe ser muy difícil reconocer a semejante alimaña en la persona con la que te has casado, y a la que se supone amas sin reparos. Después de todo, bien dicen por ahí, que el amor es ciego… yo creo además, que cuando por fin ves la realidad, no es que deje de ser ciego, es simplemente que deja de ser amor. En el caso de Quim, pasó de ser amor, a ser aburrimiento e indiferencia. En el caso de Irene… en el caso de Irene, dudo mucho que alguna vez hubiese sido amor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irene me contrató, única y exclusivamente para joderle la vida a Quim. Nunca pensé que alguien fuese capaz de idear un plan tan maquiavélico, sólo la mente de una loca… o de una psicópata es capaz de algo así. Y yo, por cien mil euros, acepté. Después de todo, por qué coño iba a importarme él… ni ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Continuará...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;©Yolanda Gutiérrez Martos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6976985462528337705-1377943490879169573?l=terrapromesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/1377943490879169573/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6976985462528337705&amp;postID=1377943490879169573' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/1377943490879169573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/1377943490879169573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/2010/10/algo-mas.html' title='Algo más'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705.post-8915268715766323133</id><published>2010-04-12T16:36:00.002+02:00</published><updated>2011-06-06T22:48:35.071+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narración'/><title type='text'>Mi casa</title><content type='html'>Mi casa está hecha de senderos, algunos conducen a las acequias de regadío donde fluye el agua... y pasa por mis pies descalzos, y los moja, y los abraza. A los lados del camino de tierra fina y seca, que levanta polvaredas tras los pasos, se halla entre verdes matorrales, el mismísimo paraíso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi casa nace en el camino de la torre -llamado así en honor a la vieja y entristecida construcción que fue destinada, en tiempos de la reconquista, a ser una de las tres torres vigías que custodiaban la ciudad árabe para defenderla de los cristianos- y ese camino se extiende más allá del rio que alcanza el barrio de cantarranas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi casa es pequeña e infinita, huele a veces a tierra mojada, y en las noches de verano, del alto techo, cuelgan miles de lucecillas que nos alumbran las veladas. Tiene un pozo de agua fresca y clara que sabe a pura delicia, y un zarzal gigante con ricas moras que de no tener cuidado te tiñen la ropa -y las manchas de las moras de mi casa no se quitan con nada, por más que lo diga una copla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi casa está a los pies de la gran Sierra de Baza. En los inviernos cuando nieva parece querer helarte el alma, quizás porque se pone triste y se amilana, quizás porque se siente vieja. Desde una de las cien ventanas de mi cuarto descubierto, la miro todas las mañanas. La observo durante un rato y pienso; ¡Quien pudiera mirarte siempre, desde lejos, y cuando ya no me quede mirada!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi casa sabe a tardes de invierno, a migas con chorizo y a gachas tortas. Sabe a uvas de las parras de mi abuelo, a los enormes tomates rojos recién cogidos de la mata, que mi padre prepara con sal y pimienta y su chorrito de aceite. Sabe a las risas de mis hermanos, las de antaño, cuando niños, y las de ahora. Sabe a las coplas que mi madre canta mientras tiende la ropa junto a los rosales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi casa es suave y alegre, las ventanas abiertas de para en par, emiten risas, y sus cortinas de blanca seda revolotean en las habitaciones formando una fiesta. Tiene un gran baúl de madera con remates en bronce viejo, donde cada primero de agosto siempre guardamos el perfume de los años, de los recuerdos, de los veranos, y hasta de las tristezas, para que la casa no huela a tiempo que ya no nos toca. &lt;br /&gt;En las tierras de mi casa recolectamos silencios… y aceitunas y melocotones, higos y uvas, pimientos y habas tiernas, patatas, sandias y melones, y hasta aire limpio con el que llenar nuestros pulmones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi casa está en ciernes del cortijo Martos –conocido en otros tiempos como “cortijo de los Habillares”- quizás, uno de los más antiguos de la zona- en el camino de la Torre, Hoyo de los Dolores, de la pequeña Ciudad de Baza, en la provincia de Granada. Ella duerme sola todos los inviernos hasta que llega la Semana Santa, entonces, abrimos sus puertas y ventanas y guardamos en el baúl de madera y bronce viejo, todos, todos sus silencios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(Dedicado a mi familia)&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6976985462528337705-8915268715766323133?l=terrapromesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/8915268715766323133/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6976985462528337705&amp;postID=8915268715766323133' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/8915268715766323133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/8915268715766323133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/2010/04/mi-casa.html' title='Mi casa'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705.post-8971637454183892224</id><published>2009-05-14T10:02:00.004+02:00</published><updated>2009-07-27T15:53:09.944+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narración'/><title type='text'>SANT POL DE MAR</title><content type='html'>Volví otra vez, como tantas veces, a reunirme con la calma, aunque su bravura me intimidara. Me acomodé sobre la arena, con la misma elemental postura de siempre, y miré al frente, esperando que las olas me susurraran algo. Mantuve la mirada fija sobre el horizonte, quizás durante horas. Ya no sentía la humedad sobre mis pies y la cómoda postura empezaba a ser dolorosa. El agua se tornó tímida y el silencio se burlaba de mí. Era tarde. Comenzó a llover. Recogí, con poca prisa, mis bolígrafos y mi cuaderno. Sabía que debía resguardarme o el agua me calaría hasta los huesos. La señora Margot tenía abierto su restaurante, allí encontraría cobijo y un buen plato de comida. Seguramente pescado con una suculenta salsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar, la chica de la recepción me sonrió. Era costumbre suya, recibir con una gran sonrisa a todos los clientes. La señora Margot, que siempre me pareció anciana, me acompañó hasta una pequeña mesa. La misma. Quizá algún día, graven sobre su gruesa madera, que una solitaria poeta se sentaba allí, cada domingo de mediados de mes, a las dos de la tarde, a esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí de nuevo mi cuaderno de notas, y mientras garabateaba sobre él, con el mismo ritual de todas las veces, observaba con atención la originalidad de la decoración de sus pequeños salones. Era sin lugar a dudas, un lugar diferente, hallado por casualidad, un domingo de un mes de mayo. Margot me sirvió el vino. Un exquisito vino blanco con el que acompañar el pescado, y también, a mi soledad. La anciana me miró y con gesto serio y rígido, movió la cabeza de lado a lado. Conocía con certeza el significado de su negación. “Él no volverá”. Sí, eso significaba. Pero también sabía que ella se equivocaba. Nadie lo conoce como yo. Me dio su palabra. Dijo que vendría a buscarme, y un día lo hará. Creo que ya falta menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este domingo volveré de nuevo. La playa de Sant Pol de Mar, es para mi piel el más cálido abrazo. Es nuestro hogar. Dejaré que me bañe su sol, y que la espuma de sus olas revoltosas me mojen los pies. Pasearé por las estrechas calles del pueblo y en Ca l’Hugas degustaré una deliciosa caña fría. Subiré por las callejuelas de detrás mientras la suave brisa juguetea con mi pelo. La señora Margot volverá a ofrecerme su pequeña mesa para dos comensales. Y yo… esperaré hasta que él llegue. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;©Yolanda Gutiérrez Martos 2009&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6976985462528337705-8971637454183892224?l=terrapromesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/8971637454183892224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6976985462528337705&amp;postID=8971637454183892224' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/8971637454183892224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/8971637454183892224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/2009/05/sant-pol-de-mar.html' title='SANT POL DE MAR'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705.post-4766627833252623674</id><published>2009-03-09T17:18:00.001+01:00</published><updated>2009-04-20T09:42:38.843+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narración'/><title type='text'>DOMINGO TRISTE</title><content type='html'>Intentaba escribir unos versos, y no he podido. Me he levantado de la silla del estudio -impulsada por la melancolía- a mirar por la ventana. A menudo lo hago. Me gusta contemplar el mar frente a mí, tan majestuoso, tan inmenso y eterno. A veces, respiro profundamente, y siento como una bocanada de aire fresco impregnado de su aroma, me renueva. Es la magia de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, ese mismo mar que siempre me colma de dicha, sólo me evoca nostalgia. Lo miro, y la distancia hasta el horizonte me parece infinita. Me cuesta creer que después de varios horizontes haya algo más. Y entonces, no puedo remediar pensar, que en este mismo instante, una parte de mí viaja en un avión rumbo hacia el que ahora es su hogar. De repente el vacío me abarca por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy experimentando ese estúpido sentimiento de confusión que produce la dislexia y que me da la oportunidad, por unos instantes, de visualizarme desde fuera de mi cuerpo, desde otra perspectiva, a unos treinta centímetros por encima de mi cabeza. Me veo todavía inmóvil, en pie, junto a la ventana. Y entonces, a una velocidad vertiginosa, acuden a mi cabeza cientos de recuerdos. En unos pocos segundos selecciono unos cuantos, y los amplio en perfectas y nítidas imágenes. La veo a ella, tan pequeña, tan risueña y coqueta. Sus ojos negros, tan redondos y grandes, me sonríen mientras termino de vestirla. Le pongo los calcetines y luego los pequeños zapatos. Con su diminuta mano se retira el pelo de su carita y me pide que no se lo recoja, quiere llevarlo suelto. Yo sonrío. Me hace gracia ver como juega a ser más grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego otro recuerdo -ahora más cercano a este tiempo- se cuela de repente entre los otros como una bofetada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no es una niña. Ha crecido. La veo llorar por el propio dolor de una clavícula rota, un traumatismo craneoencefálico, unas contusiones, unas quemaduras producidas por el roce del cinturón de seguridad, en el accidente. Pero sé con absoluta certeza, que el dolor que más le duele es percibir la decepción de alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me gusta que ese recuerdo haya acudido a mi cabeza. No me gusta. El rechazo hacia él me devuelve de nuevo a la perspectiva desde mi interior. Esta vez he conseguido apagar con rapidez el interruptor de la confusión, aunque sé que en cualquier momento puede volver a encenderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me retiro de la ventana y me dirijo de nuevo al estudio. En ese corto trayecto, una frase se me escapa en voz alta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mi niña… siempre mi niña”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;©Yolanda Gutiérrez Martos 2009&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6976985462528337705-4766627833252623674?l=terrapromesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/4766627833252623674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6976985462528337705&amp;postID=4766627833252623674' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/4766627833252623674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/4766627833252623674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/2009/03/domingo-triste.html' title='DOMINGO TRISTE'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705.post-8682834643220705670</id><published>2008-08-26T10:00:00.002+02:00</published><updated>2008-08-26T10:03:50.851+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>PASADO</title><content type='html'>Sobre el barniz de sus caderas&lt;br /&gt;brotan como espigas de vida,&lt;br /&gt;una a una,&lt;br /&gt;melodiosas,&lt;br /&gt;las notas tristes&lt;br /&gt;de un pasado.&lt;br /&gt;Disimulan, cayendo&lt;br /&gt;sobre el pentagrama,&lt;br /&gt;deseando la muerte&lt;br /&gt;en el recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ceremonia final de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nostálgicas y ordenadas&lt;br /&gt;se acomodan&lt;br /&gt;en el cuarto oscuro de la memoria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6976985462528337705-8682834643220705670?l=terrapromesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/8682834643220705670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6976985462528337705&amp;postID=8682834643220705670' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/8682834643220705670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/8682834643220705670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/2008/08/pasado.html' title='PASADO'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6976985462528337705.post-4864524258243392661</id><published>2008-07-11T08:51:00.001+02:00</published><updated>2008-07-11T08:53:15.372+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>DUALIDAD</title><content type='html'>Tengo ahora&lt;br /&gt;un sólo recuerdo.&lt;br /&gt;El dibujo&lt;br /&gt;de unas pequeñas estrellas&lt;br /&gt;plateadas&lt;br /&gt;sobre unos zapatos negros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora ya no es nada&lt;br /&gt;sólo un recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                 Este final&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;es mi principio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6976985462528337705-4864524258243392661?l=terrapromesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://terrapromesa.blogspot.com/feeds/4864524258243392661/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6976985462528337705&amp;postID=4864524258243392661' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/4864524258243392661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6976985462528337705/posts/default/4864524258243392661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://terrapromesa.blogspot.com/2008/07/dualidad.html' title='DUALIDAD'/><author><name>Yolanda Gutiérrez Martos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17667099464164399923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_hi1a_czTtIs/TN0hcnyUTtI/AAAAAAAAAKw/KdCDN_yha3c/S220/Foto%2Bcontraportada%2BTRM.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
